La planificación óptima del tiempo in situ

¿Deberíamos llenar la jornada estrictamente con ponencias o hay formas más inteligentes de aprovechar el tiempo?

Los veteranos de las conferencias advierten sobre el «burnout de ponencias». La recomendación es limitarse a un máximo de una o dos sesiones imprescindibles por día. Es mejor dedicar el resto del tiempo a las zonas de comunidad, a los debates durante el almuerzo o a los eventos nocturnos. El aspecto social casi siempre prima sobre la mera transferencia de conocimientos en el lugar.

Planifica conscientemente tiempos de margen; de lo contrario, entre dos sesiones consecutivas no te quedará ni un minuto para procesar lo aprendido o profundizar en una conversación. Verifica de antemano qué charlas serán grabadas: así podrás verlas más tarde y aprovechar el valioso tiempo presencial para aquello que solo ocurre en vivo. Las sesiones de "Birds-of-a-Feather" o las "Unconferences" suelen ser más valiosas que las grandes ponencias, ya que es ahí donde surgen los debates reales. Y los eventos nocturnos rara vez son "solo" sociales: en un ambiente relajado nacen las conversaciones más sinceras y se sientan las bases para futuras colaboraciones.